Un padre y su hijo estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se cayó, lastimándose, y gritó:
- ¡Aaaaaayyyy!
Para su sorpresa, oyó una voz que repetía, en algún lugar de la montaña:
- ¡Aaaaaayyyy!
Con curiosidad, el niño gritó:
- ¿Quién está ahí?
Y recibió esta respuesta:
- ¿Quién está ahí?
Enojado, gritó:
- ¡Cobarde!
Y escuchó:
- ¡Cobarde!
El niño miró al padre y le preguntó:
- ¿Qué sucede, papá?
El hombre, sonriendo, le dijo:
- Hijo mío, presta atención -y gritó hacia la montaña-: ¡Te admiro!
Y la voz le respondió:
- ¡Te admiro!
De nuevo, el hombre gritó:
- ¡Eres un campeón!
Y la voz le respondió:
- ¡Eres un campeón!
El niño estaba asombrado, pero no entendía nada. Entonces el padre le explicó:
- La gente lo llama eco, pero en realidad es la vida. Te devuelve todo lo que dices o haces.
Nuestra vida no es una coincidencia, sino un reflejo de nosotros mismos.
Pensé que lo dejaste abandonado, buen post y de paso una excelente enseñanza.
Publicado por tinosoft-admin | 11 julio, 2011, 1:44